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La vida Qué llevamos !

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edica unos minutos a pensar sobre el sentido de tu vida. Sé que es un ejercicio complejo, que a menudo es más fácil vivir sin pensar demasiado, sin plantearnos grandes dudas existenciales, sin mirarnos excesivamente. Como el paciente que evita ir al médico para que no le encuentre nada malo, preferimos no pensar en la vida que llevamos para evitar encontrar algo que no nos guste.

Te propongo que analices tu vida. Realiza un barrido sin dudar de todo, pero sin dar nada por sentado; sin inseguridad y sin auto engañarte; sin sacar de contexto nada, pero sin justificarte; sin compararte, sin compadecerte y sin castigarte… piensa en ti y en tu vida.

¿Por qué trabajas de lo que trabajas? ¿Te sientes realizado en tu trabajo? ¿Te gusta lo que haces? ¿Por qué tienes la pareja que tienes? ¿Compartís las mismas prioridades? ¿Habéis evolucionado en la misma dirección? ¿Qué os une? ¿Siguen siendo vigentes vuestros compromisos? ¿Qué me dices te tu tiempo de ocio? ¿Te gusta? ¿Te lo pasas bien? ¿Es suficiente? ¿Y la relación con tu familia? ¿Y con los amigos?

He conocido a muchas personas que han vivido durante años creyendo que su vida tenía sentido. Posiblemente durante estos años ha gozado de una aparente estabilidad, pero si analizamos más a fondo es posible que encontremos indicadores de que en realidad no era así. A menudo tenemos indicadores de que no estamos en el camino adecuado en forma de irritabilidad, tristeza, ansiedad, dolor, insomnio, fatiga, explosiones de agresividad, desmotivación, sobre ingesta de alimentos, tensión, acumulación de posesiones, etc. Debemos interpretar correctamente estas señales de alarma ya que nos están avisando de que estamos pagando un sobrecoste por el estilo de vida que llevamos y que posiblemente, sea mejor revisar el sentido de nuestra vida y trazar un nuevo camino.

Cuando tu vida tiene sentido vives en paz y en equilibrio. Cuando tienes un objetivo que tú mismo has fijado, la motivación y la ilusión son la energía que te da fuerzas para caminar cada día en la dirección adecuada. Al saber que estás trabajando en la dirección adecuada el día a día se torna más fácil, por lo que puedes disfrutar de las pequeñas cosas. No es que tu vida haya cambiado sustancialmente, es que tu actitud te permite estar receptiva y receptivo a todo lo que te rodea. Vivir una vida con sentido es vivir en autonomía, con seguridad, con energía y con impulso. Vivir con sentido te permite tomar decisiones, analizar el camino que estás recorriendo, debatir y cambiar de opinión si es necesario. Si puedes decidir tu futuro podrás disfrutar de tu presente sabiendo que estás haciendo lo que quieres hacer. Cuando tu vida cobra sentido desaparece la tensión y empiezas a vivir.

Pero todavía hay más, los resultados de más de 250 estudios científicos compilados por Sonja Lyubomirsky nos indican que vivir una vida con sentido te permite encajar mejor, reparar y contrarrestar los estados emocionales negativos, permite tolerar mejor el dolor físico y te ayudará a mejorar tu salud debido a la estrecha relación que existe en tu estado emocional, tu sistema nervioso, tu sistema inmunitario y tu sistema endocrino. El estrés no provoca ninguna enfermedad directamente, pero abre la puerta a todo tipo enfermedades y pone a nuestro organismo en una situación de vulnerabilidad a los ataques de cualquier agente tóxico. Cuando tu vida está en equilibrio es más difícil desestabilizarla; ahora bien, si hay diferentes áreas que están en un equilibrio precario o incluso en un falso equilibrio, lo más fácil es que una pequeña adversidad acabe provocando una explosión de ira, de tristeza o una reacción desproporcionada y fuera de control. De hecho si sobre reaccionas ante pequeños contratiempos es posible que necesites pararte a pensar y a valorarlo como una señal de alerta.

Algunas personas buscan dar sentido a su vida a través de posesiones, otras a través de gestas, algunas a través de su posición profesional. Pero existe un acuerdo generalizado entre psicólogos en que la vida plena está estrechamente ligada a desarrollar lo mejor de uno mismo; por lo que se está estudiando cuáles son las fortalezas y valores que nos ayudan a tener una vida plena. Cuando hayas incorporado, asimilado y transferido a tu día a día estas fortalezas, habilidades y virtudes estarás preparado para reconfigurar tu entorno en consonancia con el sentido de tu vida. Entonces tendrás más claro qué es lo que necesitas y lo accesorio, lo que te aporta valor y lo que te lo resta, lo que te impulsa y lo que te frena.

¿Quieres darle un sentido a tu vida?

Las Parejas y sus luchas de poder

Un espacio para estar ...

Masculino y femenino siempre han sostenida una lucha de poderes, en pareja este juego se pervierte

Más de una mujer se aferra a su pareja como si este fuera su padre o al menos eso espera que sea

Más de un hombre intenta recrear con su pareja la perfecta madre

Más de una mujer asume la conducta manipuladora y apegada para sostener a la pareja como a un hijo, dependiente de ella

Más de un hombre no realiza uniones completas con sus parejas por no traicionar a su madre

Más de una mujer se estanca en un lazo sentimental con su pareja para hacerlo pagar por todo lo que este le ha hecho perder

Más de un hombre desarrolla una relación de desinterés y desprecio con su pareja, pero no la deja ir porque esta le resulta cómoda

Más de una mujer asume indiferencia y desprecio por sostener un negocio…

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Porque estoy tan triste 

¿Te sientes deprimido? ¿Estás melancólico? No estás solo. Todos nos sentimos tristes a veces. La tristeza puede ser profunda, leve o intermedia. Dependerá de la situación que esté ocasionándola y la manera en la que puedes manejarla.

La tristeza es una emoción natural del ser humano. Como otras emociones, la tristeza viene y se va. A veces dura solo un momento, otras un poco más. Cuando la tristeza se va, llega el buen ánimo.

¿Por qué los niños se sienten tristes?

Muchas cosas pueden hacer que un niño se sienta triste. Puedes sentirte triste por cosas importantes y cosas no tan importantes que sucedan. Quizá te sientas triste (o no) ante las siguientes situaciones:

Las cosas no resultan como deseas. Tal vez algo no resulta como lo esperabas. Quizá tu equipo perdió un partido importante, desaprobaste un examen o no te eligieron para jugar un partido.

Te sientes herido. Tal vez te sientas triste porque alguien te decepcionó, te dejó afuera o hirió tus sentimientos con algo que dijo o hizo.

Pierdes algo especial. Quizá perdiste algo que era especial para ti. O tal vez tu camisa se achicó al lavarse y ya no podrás usarla.

Extrañas a alguien. Puedes sentir tristeza si extrañas a alguien o debes decirle adiós. Tal vez tu mejor amigo se cambió de escuela, tu hermano mayor se fue a la universidad o algún familiar está en el servicio militar.

Escuchas alguna noticia triste. Puedes sentir tristeza al mirar una película triste, leer una parte triste en un libro o si alguien te contó algo triste que sucedió. Si alguien a quien quieres está triste, tal vez te sientas triste tú también.

Alguien muere. Es natural sentirte triste si alguien muere; por ejemplo, un familiar cercano o una mascota. Esa clase de tristeza tiene un nombre especial, se llama duelo.

Un problema te hace sentir triste. Los problemas como el acoso, los problemas de amistad o las tareas difíciles a veces pueden ocasionar tristeza en los niños. Con los problemas familiares sucede los mismo, tales como el divorcio, la pérdida de un trabajo, las discusiones, las dificultades de dinero o las enfermedades.

¿Es normal el sentimiento de tristeza?

Es totalmente NORMAL sentir tristeza. Siempre que no ocurra de manera frecuente y dure demasiado, la tristeza, como todas las emociones, son parte de la vida.

Pero no es bueno estar triste. Estar feliz se siente mucho mejor. Aquí presentamos algunas cosas que los niños deben saber:

  • Puedes sobrellevar las cosas tristes que te suceden.
  • Puedes hacer cosas para que la tristeza se vaya y te sientas mejor.
  • Una actitud positiva te ayuda a sobrellevar las desilusiones.
  • Aprender cómo sobrellevar la tristeza puede hacer una gran diferencia en tu vida.

¿Cómo puedes manejar la tristeza?

La tristeza no debe apoderarse de tu ánimo ni arruinar tu día. Puedes hacer cosas que te ayuden a sentirte mejor. Puedes hacer cosas para evitar que la tristeza se prolongue o sea muy profunda.

Aquí te presentamos formas positivas para manejar la tristeza:

Observa cómo te sientes y por qué. Conocer tus emociones te ayudará a comprenderte y a aceptarte. Si te sientes triste, permítetelo, pero no pienses demasiado en eso ni hagas de ello un drama. Solo dite (o a otra persona) que te sientes triste. Intenta descubrir por qué te sientes así. Sé comprensivo contigo mismo; seguramente hay una buena razón por la que te sientes así. Esta bien. Recuérdate que la tristeza pasará y te sentirás mejor.

Recupérate de las desilusiones y los 

fracasos.Cuando las cosas no salen a tu manera, ¡no te des por vencido! Sigue luchando. Siempre habrá una próxima vez. Felicítate por haberlo intentado. Enfócate en lo que necesitas mejorar e inténtalo de nuevo. Mantén una actitud positiva.

Piensa en positivo. Incluso si estás triste, piensa en una o dos cosas buenas de ti o de tu situación. Cree en ti mismo. Piensa en lo que puedes hacer y cómo puedes mejorar las cosas. Si no recibiste algo que deseabas, piensa en otra cosa que te haga feliz. Siempre hay algo bueno, ¡búscalo!

Piensa en soluciones. Pensar en diferentes formas de resolver un problema o manejar una situación puede ayudarte a sentirte más fuerte, seguro y mejor acerca de ti mismo. ¡Es muy difícil estar triste cuando te sientes tan capaz!

Busca ayuda. Incluso los niños más capaces necesitan ayuda. Las personas en tu vida que creen en ti y que se preocupan por ti (como tus padres, amigos y maestros) pueden brindarte apoyo cuando estás triste. A veces, solo escuchar y comprender la situación por la que estás pasando es suficiente. En ocasiones, pueden ayudarte a solucionar un problema o ayudarte a pensar en cosas más lindas para que te olvides de la tristeza o de las desilusiones.

Ponte de buen ánimo. Quítate de encima el mal humor y haz cosas que te pongan de buen ánimo. Juega un juego o practica un deporte, anda en bicicleta, baila o corre, sal a caminar, haz manualidades o música, lee o júntate con alguien a quien aprecies. Relájate, diviértete y siéntete mejor.

Para aprender a controlar la tristeza debes practicar. Pero cuando haces cosas para sobrellevar la tristeza, das lugar a sentimientos más positivos. ¡Eso significa que serás más feliz!

Revisado por: D’Arcy Lyness, Ph

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Fecha de revisión: agosto de 2015

La Gente cree que la felicidad 


​”La gente cree que la felicidad está en que todas las cosas que uno hace le resulten bien. No es cierto eso

.

La mayor parte de las cosas que uno hace andan más o menos. Algunas resultan bien y otras mal.
La infelicidad es el apego a que resulten bien.
Como la mayor parte de las cosas que uno hace no resultan tan bien, cuando resultan bien uno se entusiasma, se ciega en la celebración y no ve los errores que comienzan a cometer.

Así, uno anda por la vida de salto en salto, de la angustia a la felicidad y viceversa.
Yo no ando así, por lo menos. Yo soy alegre justamente por eso.

—Pero me imagino que igual a veces sufre…

—Sí, sufro a veces. Pero no tanto…

—Dijo con su voz segura. Serena. Sabia, a fin de cuentas.”

El temor de ser uno mismo !

De las cosas más difíciles en sociedades donde abunda la doble moral (que son casi todas) es el ser uno mismo. El temor al rechazo y el miedo a la desaprobación se constituyen en las armas letales contra todo aquel que desea expresar su verdadera personalidad. El qué dirán es la amenaza más recurrente ante la espontaneidad personal. No cabe duda de que ser quien realmente se desea ser es uno de los retos más importantes de un ser humano en culturas prejuiciosas y a veces hipócritas.

No en vano se dice que la personalidad es el resultado de las contingencias que se viven y, en consecuencia, podemos afirmar que somos la conclusión de nuestras experiencias. En tal sentido, una de las experiencias más comunes en la vida es el rechazo. Pareciera que el rechazo y la desaprobación forman parte de nuestras vidas. Esto no sería problema si estuviéramos claros en que esto es así, pero la realidad es que el temor a que no nos aprueben o, lo que es peor, nos rechacen nuestros seres queridos, se erige como el tótem monstruoso que a todas luces queremos evitar. “Ámame y no me  rechaces que yo haré lo que tú esperas de mí” se convierte en la forma de vida más dolorosa y a su vez más común en nuestra forma de actuar.

No nos damos cuenta, o peor, no nos queremos dar cuenta que, en la medida en que fingimos una personalidad, nos ponemos máscaras, nos ocultamos, nos encerramos en el closet y cualquier método evitativo para que no descubran quiénes somos; por lo que nadie podrá amarnos como somos en realidad. Amarán nuestra estafa, querrán nuestra farsa, pero nunca se relacionarán realmente con quienes somos en realidad. Más triste que velorio sin muerto.

El camino es la autoestima. La vía correcta es desarrollar nuestra personalidad bajo la regla de oro: no hacer daño a los demás ni hacerse daño a sí mismo. Ser uno mismo implica reconocer nuestras luces y sombras, darnos cuenta de que el rechazo forma parte de nuestras vidas y que siempre habrá alguien que nos ame, otro que nos odie y otro a quienes le seamos total y absolutamente indiferentes. La personalidad propia es una herramienta poderosa para quienes desean triunfar en la vida. El temor a ser ellos mismos nunca ha sido uno de los miedos de aquellos que tienen éxito. No se trata de que no nos importe la opinión de los demás, se trata de que ésta no determine quién eres ni te obligue a actuar en contra de tu propia congruencia personal.

Si deseas ser tú mismo, aprende a disfrutar de los deportes extremos, ser uno mismo siempre es algo riesgoso. Atrévete a disfrutar la libertad y la maravilla de ser amado por quien tú eres y no por quien finges ser.